El semáforo del dolor: cuándo parar y cuándo seguir
«Si duele, para» deja fuera media rehabilitación. Hay una regla mejor, y es de un ensayo.
Con una molestia, casi todo el mundo hace una de dos cosas: parar del todo hasta que se pase, o apretar los dientes y seguir igual. Las dos son malas. La primera te desentrena y no cura nada por sí sola; la segunda convierte una molestia en una lesión.
La regla que se probó en un ensayo
En un estudio con pacientes con tendinopatía de Aquiles se comparó descansar seis semanas contra seguir corriendo y saltando guiándose por el dolor. Los que siguieron activos no fueron a peor: acabaron igual que los que pararon.
El criterio que usaron es el que puedes usar tú, y son tres condiciones a la vez:
- Durante la salida, el dolor no pasa de un cinco sobre diez.
- Al terminar no sube de forma clara respecto a como estaba.
- A la mañana siguiente ha vuelto a como estaba antes.
Lo que este semáforo no cubre
Aquí hay que ser claros: el ensayo era de tendón de Aquiles, no de «cualquier dolor corriendo». La regla se ha adoptado en clínica de forma bastante general porque tiene sentido y funciona, pero eso es consenso profesional, no un ensayo por cada tipo de dolor.
Fuentes
- Continued Sports Activity, Using a Pain-Monitoring Model, During Rehabilitation in Patients With Achilles Tendinopathy: A Randomized Controlled Study — Silbernagel KG, Thomeé R, Eriksson BI, Karlsson J. The American Journal of Sports Medicine, 2007.